Que el Dios de la Paz reine en sus corazones.
Ante los terribles actos de violencia por los que atraviesan diversos lugares de
nuestra nación, les invito a mantener la serenidad, la tranquilidad y la confianza
en el Señor Príncipe de la Paz. Especialmente les invito a intensificar la oración
por la Paz, que tanto necesita nuestra nación a Dios consagrada.
Como Pueblo de Dios que peregrina en esta Iglesia Particular, no podemos
permanecer indolentes e indiferentes ante el caos y el sufrimiento de tantas
personas inocentes, victimas de esta ola terrible de violencia, la cual maltrata
dolorosamente a los hijos de Dios, pues jamás estos crímenes serán obra de Dios,
ni agradables a Dios.
Por tanto, sigamos siendo constructores de paz, y mostremos nuestra cercanía y
oración por todas aquellas familias y comunidades que están sufriendo por esta
ola de caos. Y pidamos al Señor de la Misericordia, la conversión de todos
aquellos que generan esta temible violencia.
Que Santa María Reina de la Paz, proteja a nuestras familias y comunidades, y
que el Señor nos fortalezca y nos conceda vivir estos momentos unidos, con
prudencia, solidaridad y fe.
olidaridad y fe.
+ JORGE ALBERTO CAVAZOS ARIZPE
Arzobispo de San Luis Potosí
