Durante la temporada fría, la permanencia de contaminantes en el aire aumenta los riesgos para la salud, especialmente de niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o del corazón
Durante la temporada fría, que comprende de finales de noviembre a los primeros meses del año, las condiciones climáticas favorecen la permanencia de contaminantes en el aire, lo que puede afectar la salud de la población. Ante este panorama, por instrucción del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) refuerza acciones preventivas y emite recomendaciones para reducir riesgos.
En esta época se registran bajas temperaturas, escasas lluvias y poca circulación de viento, factores que dificultan la dispersión de contaminantes. A ello se suman fenómenos como la inversión térmica, que mantiene el aire frío y contaminado cerca del suelo, así como actividades humanas como el uso intensivo de vehículos, las quemas agrícolas y de basura, las obras de construcción, y el uso de pirotecnia y fogatas durante festividades, lo que incrementa la contaminación atmosférica.
Las partículas contaminantes PM10 y PM2.5, imperceptibles a simple vista, representan un riesgo significativo para la salud al poder ingresar a los pulmones, afectando principalmente a niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. El impacto en la salud depende de la concentración de contaminantes y del tiempo de exposición, por lo que es fundamental adoptar medidas preventivas.
En días recientes, las estaciones de monitoreo han registrado niveles de mala a muy mala calidad del aire en la zona Metropolitana de San Luis Potosí–Soledad de Graciano Sánchez, así como mala calidad del aire en la zona Metropolitana de Rioverde–Ciudad Fernández, situación agravada por el alto número de vehículos, la quema ilegal de residuos y emisiones de actividades industriales y de construcción.