El abogado queda exhibido no solo por usar estas herramientas para sus opiniones, sino por hacerlo sin criterio ni revisión
El abogado Luis González Lozano, integrante de la asociación civil Cambio de Ruta, quedó expuesto de la forma más básica, luego de evidenciar que sus posicionamientos no son propios. Lo que pretendía ser una crítica firme terminó convertido en un tropiezo público cuando dejó incrustada una frase típica de inteligencia artificial en uno de sus textos, revelando no solo el uso de la herramienta, sino su descuido al copiar y pegar sin siquiera leer.
En uno de sus mensajes se leyó la frase “Y te dejo una segunda opción, un poco más mordaz”, propia de plataformas como ChatGPT y que buscaba proyectar contundencia. Lo que queda al descubierto es una práctica de publicar contenido generado por IA sin el mínimo esfuerzo de revisión, como si la urgencia de opinar fuera mayor que la responsabilidad de sostener lo que se dice. Encima, ni siquiera ha sido capaz de corregir el error y este se mantiene en su perfil.
Mientras González Lozano se enfunda en la bandera de activista incómodo, crítico y combativo, la realidad es que ni redacta sus propios argumentos ni parece capaz de defenderlos sin recurrir a muletas digitales. El problema no es usar inteligencia artificial, eso lo hace hoy en día la gran mayoría, sino hacerlo para aparentar una solidez que no existe.
El asunto toma un giro más delicado cuando se revisa el contenido que acompaña sus dichos. Entre sus publicaciones destaca un documento que supuestamente acredita el registro de la marca “Dino Oasis Aqua Park” en Michoacán. Pero tras el desliz con la IA, la pregunta es, ¿qué garantiza que sus pruebas sí lo sean?
Un ejemplo claro es un registro falso de la marca Coca-Cola a nombre de un particular que se difundió en redes sociales, exhibiendo lo fácil que resulta fabricar documentos con apariencia oficial. Hasta ahora, el abogado no ha dado la cara, mientras su discurso, ese que presume firme, se desmorona entre un evidente abuso del copiar y pegar.